En una relación laboral, las partes -empresas y empleados- se encuentran en diferentes posiciones de poder. El empleador puede decidir no renovar el contrato de un trabajador, despedirlo o cambiarlo de puesto. Aunque estas acciones podrían ser legales, hay casos en los que se consideran una represalia. Por ello es importante saber qué es la indemnidad laboral.
Este es un derecho que tienen los empleados a no ser objeto de represalias por parte de la empresa. Se trata de una protección legal que tienen ante el reclamo de sus derechos; bien sea por haber ejercido una acción judicial o por una fiscalización de la Dirección del Trabajo.
¿No se puede despedir a un empleador que haya denunciado a la empresa?
Es posible siempre que exista una razón justificada en el Código del Trabajo. La causal invocada por la empresa para el término de la relación laboral no debe tener ningún nexo con la denuncia realizada por el empleado ante la Inspección del Trabajo.
De existir un vínculo causal, el tribunal podría determinar que el despido ha sido injustificado. Se entenderá como la vulneración a la garantía de indemnidad del empleado y como una conducta de represalia por parte de la empresa.
¿Indemnidad laboral: qué consecuencias puede tener para la compañía la vulneración de este derecho?
Si por alguna razón la organización infringe la ley y quebranta el derecho a la indemnidad laboral despidiendo a un trabajador por represalia, deberá hacer pagos adicionales. Además de las indemnizaciones correspondientes por el finiquito, el juez podría fijar otra. La ley establece que esta no puede ser superior a 11 ni inferior a 6 meses de la última remuneración mensual.
Esto significa que, de encontrar méritos por no dar garantía de indemnidad, la empresa podría ser sancionada con el pago de entre 6 a 11 remuneraciones adicionales para el empleado afectado por el despido. Además, la empresa puede ser multada y tener la sanción de no poder contratar con el Estado durante dos años.
Como empleador, no solo debes tener claro qué es la indemnidad laboral, sino también el tipo de acciones que se consideran represalias. Además de las no renovaciones contractuales y los despidos, son retaliaciones las discriminaciones retributivas como una reducción de tu remuneración o el acoso laboral.
Para prevenir la ocurrencia de este tipo de situaciones es fundamental contar con la asesoría de expertos legales.






